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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Sesión 15 Trabajo final

TEMA

“La educación en valores como un factor clave de la cohesión social y modelador de perfección en el ser humano a través de actitudes de pensamiento crítico para eliminar prejuicios”

RESUMEN

El objetivo de este ensayo es reflexionar sobre una educción en valores, participar en un auténtico proceso de desarrollo y construcción personal. Asumir conscientemente los retos, no solo para las instituciones educativas, sino de manera compartida en tanto para las familias, las escuelas y la sociedad civil. Y dado a que los valores son cognoscibles, son enseñables, elegibles y realizables. Cada uno se debe responsabilizar de sus acciones, si ellas giran en torno al bien común y todos mantendremos una coherencia entre nuestra vida y nuestros valores y por lo tanto estaremos contribuyendo a la construcción de una sociedad sana.

INTRODUCCIÓN

Hablar sobre el tema de educación en valores, es hablar de una necesidad que exige la sociedad en general. Ya que a primera vista recae sobre los educadores de las escuelas y por lo tanto se debe dar una respuesta explícita a lo que respecta este tema. Con este escrito se busca, reflexionar sobre la acción educativa, pues cabe preguntar; que si no se educa en valores ¿Existe una verdadera educación? Partiendo de la consideración de que educar es ayudar a crecer, se hace mención al desafío al que está sujeta la sociedad actual ante la crisis moral en la que se encuentra envuelta, por ello, se busca que el hombre reflexione y se oriente en medio de esa crisis para que pueda reconocerla y ponerse en condiciones de dar un cambio con vista hacia un crecimiento íntegro, en el cual, la educación que se promueva en casa así como en las escuelas estén enfocadas en gran parte a contribuir a formar personas con valores morales; donde puedan convivir en un clima de respeto, tolerancia, participación y libertad. Se parte de la idea de que a través de una educación conjunta se proporcione a los educandos una concepción de la realidad donde sean capaces de integrar el conocimiento, la ética y la moral a través de la transmisión y el ejercicio de valores, ya que estos son los que harán posible la vida armoniosa en sociedad. De esta manera, dicho trabajo pueda ser una aportación más que contribuya a través del lector a tomar una iniciativa y ser partícipes de los que deseamos formar mejores generaciones de personas.



El desafío de la sociedad actual ante la crisis de valores

La trasmisión de valores morales ha sido una preocupación constante de todas las culturas, porque eran los encargados de asegurar la supervivencia y el bienestar de las comunidades, pero la descomposición del sistema social; económico, político y cultural, han tenido una parte importante en generar la crisis actual de estos valores. Ya quelas nuevas generaciones son las que han ido mostrando los frutos de lo que nuestra civilización ha ido sembrando. De esta manera, al analizar las inadecuadas actitudes y comportamientos que hoy en día se percibe en la juventud, también es necesario analizar los orígenes que han ocasionado esta tan notable situación. Por ello es conveniente citar a

Parra (2003) quien afirma que:

Cada sociedad, en un momento determinado de su historia, selecciona del sistema general de valores aquellos que considera más adecuados para satisfacer las necesidades sociales, siendo la escuela la institución encargada de su transmisión y desarrollo, por medio de la actividad educativa que se desarrolla en su seno. (p. 70).

Dentro de este contexto,pareciera que la sociedad actual se está edificando de espaldas a los auténticos valores humanos, ya que en el campo de la educación, valora en el educando la justicia, el amor, la paz, la verdad y la vida. Sin embargo, se observa que estos valores están ausentes, pues lo que hallamos por todos lados es inseguridad, injusticia, pobreza, muerte, secuestros y mentiras.

Es necesario puntualizar que las principales causas que ocasionan la crisis de valores se deben a:

1. La desintegración y los conflictos familiares.
2. Los divorcios
3. La situación económica
4. La deserción escolar
5. La desobediencia
6. La drogadicción, etc.

Se dice que los valores sociales van a variar de acuerdo con las sociedades específicas. Así como en cada familia se establece un valor distinto, en cada comunidad se promueven valores que pueden tender a engrandecer esa sociedad. O por el contrario la puede destruir. Porque se debe recordar que al igual que los valores, existen los antivalores.


Los valores sociales se forman en cada comunidad, población y país, como fruto de un proceso de integración e intercambio. Al igual que en la familia, los valores sociales provienen de la interrelación entre los miembros de la sociedad.Pero en la sociedad a veces, no todos los miembros tienen la misma convicción. Por ello se presentan en ocasiones como valores grupales y como valores de toda la sociedad.


Dada esta característica, es importante que exista comunicación en toda la sociedad. De esta forma se garantizará que los valores que se promuevan y representen los de la mayoría, los más adecuados a los intereses comunes, los que van a dar la mayor suma de felicidad a todos. Pero a la vez, es fundamental que se respeten los valores de las minorías y de los individuos, porque todos constituyen la sociedad.


El impulso de estos valores va a depender de la importancia de los grupos y las organizaciones, de los seres individuales que formamos una sociedad. Si cada uno se responsabiliza de sus acciones, si ellas giran en torno al bien común y todos mantenemos una coherencia entre nuestra vida y nuestros valores, estaremos contribuyendo a la construcción de una sociedad sana.

La sociedad enseña a través de instituciones formales o con la informalidad de la existencia diaria. En el trabajo, en las relaciones interpersonales, en las costumbres; va sembrando la semilla de lo que parece ser bueno o no.

El mejor camino para la enseñanza es el ejemplo. Cuando alguien exitoso está en la conducción social y en la enseñanza de valores, debe hacerlo con su propio ejemplo. Cuando las acciones concuerdan con las palabras existe lo que llamamos congruencia. Por lo que se considera que “a través de la educación de la conciencia se promueva el desarrollo de las virtudes (autodisciplina, responsabilidad, amistad, trabajo, perseverancia, valor, honestidad, lealtad); al mismo tiempo que se curan los sentimientos insanos como el miedo, egoísmo, orgullo, violencia, culpabilidad, rencor.” (Gamargo y Rojas, 1998, p. 11)


La educación de valores en las escuelas y en las familias


Se entiende, que para una educación, los principios y valores harán de la generación del futuro, hombres y mujeres responsables de sus acciones. Pero también es cierto que los ambientes en que nos movemos, en donde se desarrolla nuestro quehacer educativo, a veces nos desalienta. De tal modo, que “resulta cada vez más difícil que los sistemas educativos pongan oídos sordos ante las exigencias sociales que fundamentalmente, demandan de las escuelas una formación ética y moral que permita la convivencia armónica” (Schmelkes, 1994, p. 3)

Lo que para muchos pueda parecer algo sin relevancia, como la pérdida de valores del ser humano, para las escuelas debe ser motivo de urgencia, de un cambio en la función del mismo, no se debe continuar enseñando en las aulas, con planteamientos desvinculados de la realidad social. Hoy en día se atiende al educando a lo superficial y por lo tanto, hay que analizar la actuación del hombre dentro de una formación de valores, pues cabe preguntarse ¿Realmente la educación actual se instruye en base a valores?, la repuesta por lo que se percibe ha sido lo contrario. Lo que existe realmente es una pérdida de valores, de derechos humanos de credibilidad e incertidumbre por nuestro sistema político, económico y social. Al respecto conviene señalar a

Rivas (1996) quien nos dice que:

El mundo actual está urgido de una educación diferente con un fuerte contenido ético y principista que le permita facilitar la más armoniosa forma de convivencia con las nuevas determinadas por aquellas concepciones básicas de la cultura y del saber científico y tecnológico. En la actualidad se impone una urgencia de una educación llamada a revisar la pertinencia y el enfoque de los contenidos indispensables para formar su propia naturaleza y propiciar una profunda sustentación axiológica, en cuya sólida y esencial conformación, el hombre pueda encontrar respuestas oportunas y convincentes para sus inquietudes (p. 94).

Dentro de este contexto, los padres se han mostrado preocupados al solicitar a las escuelas que trabajen más para enseñar a sus hijos principios morales y destrezas de pensamiento, dado a que son términos que se interrelacionan y trabajan en conjunto, ya que a la sociedad le asusta el aumento en la delincuencia, el abuso de las drogas, la violencia, el odio racial y la desintegración familiar. Pero cabe preguntar¿Cómo desarrollar actitudes mentales de pensamiento en la labor educativa para poder eliminar prejuicios?

De acuerdo con lo establecido por Nietzsche (1887, cit. En García, 2002) toda persona que esté insatisfecha consigo misma está continuamente lista parar la venganza.

Por lo tanto, los educadores se deben dar a la tarea de crear un ambiente de confianza y poder decirle adiós a la educación memorística y llegar a la reflexiva donde el estudiante muestre autonomía intelectual, una mente abierta hacia lo que es bueno y lo que es malo, donde se autocuestione y se autoregule al mismo tiempo, que tenga humildad intelectual y sea empático ante las diferentes situaciones que se le presenten. De manera más clara citamos a:

García B (2004), quien nos dice que:

...formar en valores es acompañar a nuestros alumnos en el proceso de descubrirse a sí mismos, sus capacidades individuales, su vocación, sus gustos, su historia, traumas, alegrías, intereses, frustraciones, para desde ese conocimiento aprender a quererse, valorarse con miras a alcanzar el crecimiento personal en la dimensión emocional, psicológica y afectiva. Implica enseñar a interactuar con los otros y el entorno, enseñar a vivir con los demás, creciendo en ambientes donde se amplíen y consoliden los vínculos de amistad y compañerismo, enfrentándose a situaciones que les ayuden a salir de sí mismos, a convivir ejercitando la aceptación, comprensión, el diálogo, el respeto hacia los demás. La convivencia supone entrar en un proceso de sinceración, donde el alumno viva la experiencia de ser interpelado y de interpelar a los demás en un ambiente de acompañamiento buscando el crecimiento mutuo(p. 17).


Suele decirse que los valores morales hacen de cada individuo un mejor ser humano. Sin embargo, necesitamos poner en claro el cómo, el por qué, el cuándo y sobre todo cuáles valores le corresponde enseñar a cada quien. Por lo tanto, no podemos dejar la educación moral a ningún grupo en particular sino que todos debemos asumir esta responsabilidad, ya que si las escuelas enseñan valores entonces nos debemos preguntar ¿qué valores enseñarán? ¿Qué cultura o religión manejan? ¿Qué sucederá en el caso de que las enseñanzas escolares estén en contradicción con los valores de la familia de algún alumno?

Es por ello que la educación en las escuelas y en las familias deben promover y garantizar las competencias esenciales para una sana convivencia y para el ejercicio de una ciudadanía responsable la cual enseñe a no agredir ni física, ni verbal, ni psicológicamente a nadie, enseñar a comunicarse, a dialogar, a escuchar al otro como portador de verdad pues el que cree que tiene toda la verdad no escucha, sino que trata de imponerla a los demás. Al respeto citamos a

Gamargo (1998) quien nos dice que:

La familia forma las bases para el desarrollo afectivo, emocional, intelectual y espiritual del ser humano. Lo que se aprende en la escuela del hogar, sin libros, es más duradero y significativo que los que lo aprendido en la escuela formal, con libros (p. 89).

De ahí la importancia de una educación que enseñe a conversar, escuchar, expresarse con libertad, aclarar, comprender al otro y lo que dice, defender con firmeza las propias convicciones sin agredir ni ofender al que le contradice. Una comunidad que aprende a conversar, aprende a convivir.



Los valores serán la guía que lleven al hombre a defenderse y crecer en su dignidad de persona. Estos lo van a perfeccionar en cuanto a su voluntad y su razón. Pero al vivir en la mentira, al hacer uso de la violencia o al cometer un fraude, hará que sedegrade y se deshumanice. Por el contrario, las acciones buenas, vivir de la verdad, actuar con honestidad, el buscar la justicia, le perfeccionarán. Por ello, como lo menciona Lotz (1965) el valor es el ser en cuanto lo sentimos y apetecemos desde el punto de vista de su perfección. De manera más clara citamos a:


Izquierdo (1998) afirmando que:

Los valores son patrones normativos que sirven para guiar la vida de los seres humanos, orientan la actividad humana en las situaciones concretas de la vida, mediatizan la percepción que nos formamos de los demás y de nosotros mismos, Sirven de base para juzgar a los demás, constituyen un plan general de apoyo y ayuda para evaluar, ayudan resolver conflictos y tomar decisiones, sirven para mantener y exaltar la autoestima, son metas ideales que trascienden a las situaciones, son determinantes de actitudes y conductas. (p. 7)

Entonces podemos asegurar que al poner en práctica los valores morales serán aquellos que poco a poco irán perfeccionando al hombre, haciéndolo más humano, con mayor calidad como persona. Recordemos que una persona valiosa, es una persona que posee valores interiores y que vive de acuerdo a ellos.








CONCLUSIÓN


En este ensayo hemos tomado como parte central a la necesidad de resolver las crisis de valores que enfrenta en la actualidad la humanidad, con el fin de evitar que ésta pueda ser recurrente o permanente.

Se ha señalado que la mayor parte de estas crisis ha sido producto del quehacer humano, por lo que tomando en cuenta que la conducta humana principalmente descansa en la estructura de valores adquirida durante desde el hogar, la escuela y la comunidad en general, por ello llegamos a concluir que es de vital importancia para la humanidad centrar suficiente y adecuadamente la atención en la debida planeación y organización de la enseñanza de la ética y los valores.

Asimismo, además de replantear los sistemas educativos de valores, todos los individuos debemos dar gran importancia a la revisión de nuestras estructuras de valores a fin de desechar aquello que no está siendo benéfico para la vida de nuestras sociedades y para la naturaleza, debiendo retomar un verdadero compromiso con aquellos valores que realmente conduzcan al mejoramiento de la sociedad y que contribuyan a la solución de los graves problemas que hoy enfrentamos.

Finalmente podemos decir que los valores deben ser trabajados con los padres, en la familia y en la comunidad en la que se encuentra la persona, luego corresponderá a las instituciones educativas reforzar aquellos que no se han adquirido.








REFERENCIAS

Camargo, C. y Rojas, J. (1998). Docencia y valores. Recuperado el 15 de octubre de 2010 de
http://redalyc.uaemex.mx/pdf/782/78230904.pdf

García-Lago, V. (2002). ¿Educamos en prejuicios o educamos en valores?, en Educación y futuro: revista de investigación aplicada y experiencias educativas, n°7, 8 pp. Recuperado 14 de octubre de 2010 de
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2016083

García, B, (1996). Educar en valores un reto para la escuela. Recuperado el 15 de octubre de 2010 de
http://www.cfipj-feyalegria.org/Proceso24.pdf


Izquierdo, C. (1988). El Mundo de los Valores. Recuperado el 16 de octubre de 2010 de
http://ares.unimet.edu.ve/humanidades/fbhu02/racosta/Temas/LOS%20VALORES.pdf

Lotz, J. H. (1965). Valor. Recuperado el 15 de octubre de 2010 de
http://ares.unimet.edu.ve/humanidades/fbhu02/racosta/Temas/LOS%20VALORES.pdf

Parra, J. M. (2003). La Educación en valores y su práctica en el aula. Recuperado el 14 de octubre de 2010 de
http://www.uam.es/departamentos/stamaria/didteo/Paginas/Documentos/Revista/n_8_tendencias/8_4.pdf

Rivas. C. (1996). Un Nuevo Paradigma en la Educación y Formación de Recursos Humanos. Recuperado el 15 de octubre de 2010 de
http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/19574/1/articulo1-2-3.pdf


Schmelkes, S. (1994). Educación y Valores: Hallazgos y Necesidades de Investigación. Recuperado el 14 de octubre de 2010 de
http://educar.jalisco.gob.mx/04/4schmelk.html

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